13 Nov 1998
es.charla.relgion
ME pide A. V. -que sabe que no me avergüenzo de proclamarme hijo de la Iglesia con todas sus consecuencias- que me pronuncie sobre estas dos encíclicas, salidas del cálamo de Pío IX y del designio del Espíritu Santo. Y lo voy a hacer, ya lo creo que sí.
¿Qué pudo llevar a proclamar que el liberalismo es pecado?
La Santa Sede -que jamás renunció a su gran aportación a la cultura: el libre albedrío- hizo una exposición seria de las amenazas que se cernían sobre la dignidad humana y pretendió orientar y servir de guía a los católicos y a todos los hombres de buena voluntad:
Encíclica
Syllabus (1864),
complemento de la Mirari
vos (1832):
Encíclica
Quanta cura (1864):
La desposesión, además, del poder temporal del Papado por las tropas italianas en 1870 prestó sin saberlo un enorme servicio a la Iglesia, que ganó a cambio el carácter de referente moral universal que hoy, y en medida creciente, ya nadie discute.
La historia del siglo XX ha sido una realización fiel y exacta de los peligros que Pío IX exponía a la consideración de la gente cuando todavía era posible evitarlos. Aunque este mensaje humanista cayó en saco roto, su doctrina abrió camino a una sucesión de Papas cuya máxima preocupación ha sido defender con uñas y dientes al hombre y su dignidad por encima de cualquier otra consideración.
La obra de todos ellos constituye
un precioso corpus que, en palabras del catedrático emérito
Luis Suárez Fernández -uno de
los más grandes historiadores con que cuenta nuestro país-
consiste
esencialmente en recordar que el orden ético, es decir el conjunto
de valores morales, no es algo que artificiosamente se haya otorgado al
hombre sino que coincide con el de la naturaleza, de modo que no puede
ser gratuitamente conculcado.
Re: "Syllabus" y "Quanta cura": el hombre como preocupación
21 Nov 1998
B. escribió:
>
Sólo una pregunta: si La Iglesia de los Piononos no se adhirió
a la Declaración
>
de los Derechos del Hombre porque su moral y su Dios quedaban fuera
(algo
>
que, por otro lado, no acabo de comprender), ¿debe entenderse que
esos mismos
>
derechos quedan fuera del Dios y la moral que proclama la Iglesia católica?
Dijo un saduceo al Maestro, provocándo el enésimo bostezo de los discípulos que Le acompañaban...
B., imagínate qué pensaría un mítico y viejo campeón de la dignidad humana -doblado por la edad y por los mil embates en que se ha enfrascado, incluidos errores y fracasos-, si cuando cuenta ya con 1789 años a sus espaldas, le llega un niñato con dos tías a los lados y una faca enorme sujeta al cinto y le espeta que se aparte; que de ahora en adelante él -el chulín- va a proclamar sin ayuda de nadie, ni siquiera del Altísimo, lo que con humildad y paciencia defendió siglo tras siglo el anciano.
Se me olvidaba: el niñato
lucía gorro frigio y una escarapela en la solapa. El anciano, una
P con una X superpuesta sobre el pecho ...