23 de abril de 2000
es.charla.religion
B., ¿recuerdas cuando
tan tajantemente me contradecías por haber insistido yo en que Nietzsche
estaba en la trastienda de la ideología nazi, locura antisemita
incluida (ver discusión
Padres de la
sospecha)? Pues tendrías
que leer el capítulo de la última obra de César
Vidal (El legado del cristianismo en
la cultura occidental, col. "Espasa hoy", Espasa Calpe,
Madrid 2000) consagrado a esta cuestión y que el historiador español
titula "Nietzsche y el paradigma totalitario de derechas".
Pero a mí me bastaría con que meditases sólo los amplios
y terroríficos textos que él entrecomilla de las obras nietzscheanas
La Genealogía de la Moral
(1887) y El Anticristo (1889).
¿Cómo es posible que estos textos -inhumanos, demasiado inhumanos-
los desconozca o los obvie todo el mundo? ¿A quién beneficia
sostener a toda costa el prestigio de un autor cuyas ideas sólo
han atraído desgracias a los inocentes de la tierra?
Re: Nietzsche en el huevo de la serpiente
24 de abril de 2000
B. escribió:
>
Yo, los textos de Nietzsche los tengo bastante meditados.
>
Y ya hablé sobre el tema en su momento. Dije que Nietzsche, con
toda su
>
agudeza, no era un pensador civilizado (Deja.com), pero que ver en
él un
>
antecedente del nazismo, así como del antisemitismo, era no haberlo
leído.
>
Hitler desde luego no lo leyó, aunque puso páginas de "Así
habló Zaratustra"
>
en las mochilas de los soldados del III Reich (como también de "El
mundo como
>
voluntad y representación", de Schopenhauer). Pero es que a lo que
se ve,
>
Vidal tampoco lo ha hecho. De lo contrario, no volverías ahora con
esas,
>
ni mucho menos volverías a sostener lo de lantisemitismo de Nietzsche.
>
Lo digo porque Nietzsche fue un enemigo del Reich y, desde luego, del
>
nacionalismo. De igual modo que tiene páginas sobre los judíos
que se le
>
indigestarían a cualquier antisemita. Pero ya que lo pones a huevo,
voy a repetir
>
los textos que ya transcribí en su día:
>
> "Los
judíos son para mí (...) más interesantes que los
alemanes. Su historia
> plantea
mucho más los problemas fundamentales (...). Os confieso,
> francamente,
que que estoy tan lejos del "espíritu alemán" actual que
no
> puedo
no impacientarme por estas ideosincrasias entre las cuales cuento
> sobre
todo al antisemitismo (...). Un deseo: ¡Publique una lista de sabios
> alemanes,
artistas, poetas, escritores y virtuosos de origen judío! ¡Esta
> publicación
dará una preciosa indicación para la historia de la cultura
> alemana
(y también de su crítica)!" (Cartas a Th. Fritsch).
>
> "Os
ruego, sin embargo, tengáis a bien no enviarme
> vuestras
publicaciones. Temo por mi paciencia. Créame: (...), estas
> falsificaciones
permanentes y absurdas, estas interpretaciones de nociones
> vagas
(germánico, semita, ario, cristiano, alemán). Todo esto,
a la larga,
> podría
enfadarme seriamente y hacerme salir de la benevolencia irónica
con
> la
que he observado hasta ahora las virtuosas veleidades del fariseísmo
de
> los
alemanes de este tiempo. Pero en fin, ¡qué cree que siento
cuando el
> nombre
de Zaratustra sale de la boca de los antisemitas!" (Cartas a Th.
> Fritsch).
>
> "Tu
matrimonio con un jefe antisemita expresa desde mi forma de ser un
> alejamiento
que me llena siempre de resentimiento... Pues, atiende bien, mi
> buena
llama, es para mí una cuestión de honor mantener una actitud
sin
> equívocos...;
mi repulsión por este partido [se refiere al "Partido del
> pueblo
alemán", fundado por B. Föster, con quien contrajo matrimonio
su
> hermana,
destinataria de las palabras que aquí transcribo] (que desearía
no
> invocase
mi nombre) es tan señalada como me es posible" (Cartas a E.
> Nietzsche).
>
>
Por cierto, me imagino que C. Vidal usará la edición de Colli
o posterior.
>
Y, por cierto también, ¿hace una lectura de _Humano, demasiado
humano_
>
(para mí la obra más civilizada y aprovechable de Nietzsche)
o de la Primera
>
de las "Intespestivas"? Lo digo porque sin las mínimas precauciones
y haciendo
>
una selección sesgada de los textos, hasta un deficiente intelectual
como
>
Hitler podría creer que la filosofía de Nietzsche fue una
protofiguración
>
del pastiche etno-nacionalista que fue el nazismo.
Bien, pasemos de las cartas
de Nietzsche a sus familiares y amigos, más propias de eruditos
y de especialistas, a la obra manifiestamente publicada, que, diría
yo, es lo que verdaderamente cuenta. Veamos qué es lo que nos ofrece
César Vidal (páginas 226 y ss. de la obra citada):
«Ese
Jesús de Nazaret, evangelio vivo del amor, ese redentor que
trae la
bienaventuranza
y la victoria a los pobres, a los enfermos, a los pecadores
-¿acaso
no era precisamente la seducción de la manera más inquietante
e
irresistible,
la seducción y el extravío hacia aquellos valores judíos
y hacia
aquellas innovaciones
judías del ideal? ¿No ha alcanzado Israel el último
objetivo de
su deseo sublime de venganza, precisamente en virtud del rodeo de
ese redentor,
de ese enemigo y liquidador aparente de Israel? ¿No forma parte
de la escondida
magia negra de una política auténticamente grande
de la
venganza,
de una venganza de altos vuelos, clandestina, de progreso pausado,
calculada,
el que Israel mismo negara y clavara en la cruz ante todo el mundo,
como si fuera
su enemigo mortal, al verdadero instrumento de su venganza, a fin
de que todo
el mundo, o sea, todos los enemigos de Israel, mordieran el cebo
sin sospecharlo?»
(1, 8).
«...su
imperiosa necesidad de crueldad [del hombre
bueno en el citado sentido
nietzscheano]
aparece como algo muy ingenio, muy inocente... precisamente la
maldad
desinteresada... es una propiedad normal del hombre... yo he señalado,
con prudente
dedo, las siempre crecientes espiritualización y deificación
de
la crueldad
que surcan toda la historia de la cultura superior (y la constituyen
tomadas en
un sentido importante). Además, no hace tanto tiempo en que no se
sabía
idear bodas de príncipes o fiestas populares de envergadura en que
no
tuviesen lugar
ejecuciones, torturas, o, por ejemplo, un auto de fe, ni tampoco
una casa nobiliaria
en la que no hubiera seres sobre los que descargar sin
escrúpulos
la propia maldad y las burlas crueles» (2,
6).
«Ver
sufrir produce placer; el hacer sufrir, aún más placer -se
trata de una
tesis dura,
pero es un axioma antiguo, poderoso, humano -demasiado humano, que,
por otra parte,
quizá ya llegaron a suscribir los monos... Sin crueldad no hay
fiesta: así
lo enseña la más antigua, la más larga historia del
hombre...» (2, 6).
«Tal
vez entonces [en el pasado]
el dolor no hiciera tanto daño como ahora; por
lo menos podrá
llegar a esa conclusión un médico que haya tratado a negros
(tomando a
éstos como representantes del hombre prehistórico) -algunos
casos de
graves inflamaciones
internas abocan hasta las puertas de la desesperación al
mejor constituido
de los europeos; pero a los negros no los abocan» (2,
7).
«Cuando
los cruzados cristianos se toparon en Oriente con la invencible Orden
de los Asesinos,
con aquella orden de espíritus libres par excellence, cuyos
grados inferiores
vivían en una obediencia que no ha sido alcanzada por ninguna
orden monástica,
recibieron también, por algún conducto, una indicación
sobre
aquel símbolo
y aquella consigna, reservada en exclusiva a los grados
superiores,
como su secretum: "Nada es verdadero, todo está permitido..."»
(3, 24).
«¿Qué
se sigue de esto? Que uno hace bien en ponerse los guantes cuando lee el
Nuevo Testamento.
La proximidad de tanta mugre casi obliga a hacerlo. De la
misma manera
que no elegiríamos como amigos a unos judíos polacos, tampoco
elegiríamos
a unos primeros cristianos. Ni siquiera es necesario presentar una
objeción
contra ellos... Ni los unos ni los otros huelen bien» (46).
«Establecer
un código al estilo de Manú implica otorgar en lo sucesivo
a un
pueblo el
derecho a llegar a ser maestro, a llegar a ser perfecto -a ambicionar
el arte supremo
de la vida. Para ello hay que hacerlo inconsciente: esa es la
meta de toda
mentira santa-. El orden de castas, que es la ley suprema,
dominante,
constituye solo el reconocimiento de un orden natural, de una
legalidad
natural de primer orden, contra la que nada puede ningún antojo,
ninguna idea
moderna... Es la naturaleza, no Manú, la que establece
separaciones
entre los predominantemente espirituales, los predominantemente
fuertes en
lo que a músculos y genio se refiere, y los terceros, los que no
sobresalen
en ninguna de las dos cosas, los mediocres. Estos últimos son la
inmensa mayoría,
y los primeros, lo selecto. La casta superior -yo la denomino
los menos-
tiene también, por ser la perfecta, los privilegios de los menos:
entre los
mismos se cuenta el de representar en la tierra la felicidad, la
belleza, la
bondad. La belleza, lo bello sólo les está permitido a los
hombres
más
espirituales: sólo en ellos la bondad no es debilidad... El orden
de castas,
la jerarquía,
se limita a formular la ley suprema de la vida misma, la
separación
de los tres tipos es necesaria para la conservación de la sociedad,
para la posibilitación
de tipos superiores y supremos -la desigualdad de
derechos es
la condición primera para que llegue a haber derechos... ¿A
quién es
a quien yo
más odio, entre la morralla de hoy? A la morralla de los socialistas,
a los apóstoles
de los chandalas, que con su diminuto ser arruinan el instinto,
el placer,
el sentimiento de satisfacción del obrero... La injusticia no está
nunca en los
derechos desiguales, sino en exigir derechos iguales... El
anarquista
y el cristiano son de una misma procedencia...»
(57).
¿Y tú dices, B., haber leído y meditado personalmente todo esto y pretendes, en cambio, que fue Hitler el que no lo leyó...? Para comprender del todo el amenazante calado de esos desquiciados textos no hacen falta interpretaciones ni lecturas comentadas (de todas formas, invito a quien no esté habituado a esta clase de expresiones que lea sin demora los acertadísimos y escuetos análisis que va haciendo César Vidal de tales escritos nietzscheanos en su obra citada).
Esos exabruptos, en manos de un joven por construir o de un hombre sin formación, o de una persona sin confines morales es lo que se traduce inequívocamente -como enseña la Historia, hoy intencionadamente arrinconada o desfigurada en las escuelas- en sufrimiento infinito de inocentes. De los inocentes de siempre, víctimas de los impíos de siempre.
Menos mal que habrá una justicia divina a la que no escaparán esos verdugos: su desdicha y su postrera derrota consiste en que nunca han podido liberarse de la muerte. Muerte de la que, sin embargo, Jesucristo -su obsesión y nuestra Pascua- ha liberado y sigue liberando a cuantos ponen en Él toda su esperanza.
24 de abril de 2000
C. B. escribió:
> >
<<Ese Jesús de Nazaret, evangelio vivo del amor, ese "redentor"
que trae la...
>
>
Pues no veo yo aquí ni en los demás extractos el antisemitismo.
Haz la prueba y dáselo a leer a un judío ilustrado (si te atreves...). Luego me cuentas lo que te ha respondido (si es que vuelve a dirigirte la palabra...).
>
¿No pone a los judíos como los vencedores de una extraña
lucha?
>
Más parece que los admire. A quien deja para el arrastre es al cristianismo.
C. B., arriba tienes el texto para que lo vuelvas a leer, pues yo creo que casi no los has leído. Hazlo despacio... (aunque posiblemente se deba a que nunca te has topado con un libelo antisemita; en tal caso no te culpo). Por cierto que el otro texto ni me lo comentas: ¿te parece también laudatorio para los hebreos el que Nietzsche escriba que nadie en su sano juicio haría amistad con un judío polaco, lo mismo que con un primer cristiano, sin necesidad de poner otra objeción que no sea porque ambos, directamente, huelen mal (sic)?
>
Bueno, no hay que insistir, ya sabemos que te parece bien la tutela
>
intelectual de la Iglesia sobre la juventud. Pero eso es lo que no nos
gusta
>
a otros. Además, ¿de dónde sacas que las ideas de
un pensador en manos de
>
una persona "sin confines morales" como dices hacen responsable al pensador?
>
Habrá que preguntarse si quien emplea el pendón de unas ideas
que no
>
entiende no haría lo mismo sin ese pendón. Yo creo que sí,
que quien tiene,
>
digamos por ejemplo, armas automáticas y está decidido a
usarlas se suele
>
adornar de lo primero que encuentra. También había un grupo
violento que se
>
llamaba "Guerrilleros de Cristo Rey" y nadie hoy pretende una tutela de
las
>
ideas de la Iglesia por ese motivo. Los culpables serán en todo
caso los
>
violentos, no sus adornos.
(Palabras del criminal de guerra y genocida Erich
von dem Bach-Zelewski, general de las
SS, en un arranque de clarividencia cuando era
interrogado ante el Tribunal de Nuremberg)
25 Abr 2000
B. volvió a la carga:
>
Ni está claro que a Nietzsche pueda llamársele "ilustrado"
(en el
>
sentido en que lo fueron por ejemplo Locke, Kant o Montesquieu),
>
ni yo lo cité -ni lo tenía en mente- cuando me refería
a la Ilustración,
>
por más que sí lo defiendo de las acusaciones de protonazi
y de antisemita.
Arduo y desagradable trabajo. No te arriendo la ganancia...
>
Todo lo que diga Vidal está muy bien, pero a mí sólo
me demuestra que su
>
trabajo no es serio. Si lo fuera, se habría preocupado de contextualizar
>
buena parte de los textos que cita.
¿Y tú crees que es necesario contextualizar la afirmación nietzscheana de que el cristianismo constituye en realidad la suprema y clandestina venganza de Israel? ¿Necesitas también contexto para su gratuita difamación según la cual nadie trabaría amistad con un judío polaco por la sencilla razón de que "huele mal"? Oye, B., ¿creerías a quien te dijera que Los protocolos de los sabios de Sión nunca han sido presentados a la cultura convenientemente ubicados en su debido contexto...?
Y esto por referirme a los textos más groseros de entre todos los que aporta Vidal, porque me admiro de que no captes las tremendas implicaciones de los más sutiles (por decir algo).
>
Y lo digo porque, aunque privados, los textos que te citaba están
ahí. Cualquier filólogo
>
se daría cuenta que la existencia de esas declaraciones tan francas
y explícitas contra el
>
antisemitismo hace que el tema no se pueda despachar como Vidal pretende.
>
Lo que él hace es seleccionar fragmentos que avalen su tesis y quedarse
luego
>
tan pancho, sin preocuparse por seguir leyendo. Pero, claro, si lo hiciera,
>
tendría que matizar su tesis y a lo mejor unirse a la desnazificación
de
>
Hitler, que es lo que sostienen hoy en día casi todos los críticos.
¿"Desnazificación de Hitler"? ¿has sufrido un lapsus nietzscheano...?
>
Eso sí, perdería mucha originalidad.
>
Pero es que, además, no hace falta ir al epistolario, sino que también
en
>
´su obra pública se encentran textos como el que transcribo
a continuación:
>
>
"El hombre europeo y la destrucción de las naciones. El comercio
y la
>
industria, el tráfico de libros y de cartas, la comunidad de toda
la cultura
>
superior, el rápido cambio de lugar y paisaje, la actual vida nómada
de
>
todos los que no posen tierras, estas circunstancias comportan
>
necesariamente un debilitamiento y, por último, una destrucción
de las
>
naciones, al menos de las europeas: de modo que se ellas debe nacer, como
>
consecuencia de los continuos cruces, una raza mixta, la del hombre europeo.
Este tío está auténticamente obsesionado con las razas puras, neutras, fuertes, flojas, mixtas o sin mixtificar...
>
Opónese a esta meta hoy en día, consciente o inconscientemente,
el
>
aislamiento de las naciones debido al fomento de enemistades nacionales,
>
pero lentamente avanza sin embargo el proceso de esa fusión pese
a esas
>
ocasionales contracorrientes: este nacionalismo artificioso es por lo demás
>
tan peligroso como lo fue el artificioso catolicismo, pues es en su esencia
>
un violento estado de emergencia y de asedio impuesto por una minoría
a la
>
mayoría, y ha menester astucia, mentira y violencia para mantener
su
>
prestigio. No es el interés de la mayoría (de los pueblos),
como por cierto
>
se dice, sino ante todo el interés de determinadas dinastías
reales, y luego
>
de determinadas clases del comercio y de la sociedad, lo que impulsa este
>
nacionalismo; una vez reconocido esto, no debe uno temer proclamarse buen
>
europeo y trabajar activamente por la fusión de las naciones: a
lo cual
>
pueden contribuir los alemanes con su antigua probada cualidad de ser
>
intérpretes y mediadores de los pueblos.
¿Los alemanes y su "antigua probada cualidad de ser intérpretes y mediadores de los pueblos"? ¿De la trastienda de qué vieja cervecería de Kiel has sacado este petardo prusiano, B.? Aquí falta hasta la cacareada seducción del verbo nietzscheano.
> A propósito: todo el problema de los judíos
Ah, ya tardaba en salir: el supuesto "problema judío"...
>
no se da en el seno de los Estados nacionales más que en tanto en
>
cuanto aquí su activo dinamismo y su inteligencia superior, su capital
de
>
espíritu y de voluntad durante largo tiempo amasado de generación
en
>
generación en la escuela del sufrimiento, tiene que prevalecer en
todas
>
partes en una medida que despierta la envidia y el odio de casi todas las
>
naciones actuales -y ciertamente cuanto más vuelven a dárselas
de
>
nacionales- va tomando auge la indecencia literaria de llevar a los judíos
>
al matadero como chivos expiatorios de todos los males públicos
e internos
>
posibles.
Que hubiera empezado por aplicarse él mismo el cuento. Con sus castas superiores, sus Übermenschen y Untermenschen, sus fuertes razas nórdicas y sus venganzas de Israel. Ahora afecta volverse 'bueno' y se pone a buscar una salida para un "problema judío" que ellos mismos crean ad hoc...
>
En cuanto ya no se trata de la conservación de naciones, sino de
>
la producción de una raza europea mixta lo más fuerte posible,
el judío es
>
como ingrediente tan útil y deseable como cualquier otro vestigio
nacional.
B., creo que te falta algo de callo en la cuestión: esto es un texto antisemita en toda regla, y tú no te has dado ni cuenta. Te ha encandilado todo ese soporífero paternalismo.
>
Toda nación, todo hombre tiene cualidades desagradables, aun peligrosas;
es
>
cruel pretender que el judío pueda constituir una excepción.
Esas cualidades
>
pueden incluso ser en él particularmente peligrosas y abominables;
y quizá
>
sea en general el joven financiero judío la más repugnante
invención de la
>
raza humana.
¡¡¡Puaaaaaajjjjjj...!!!!
>
Quisiera pese a todo saber cuánto debe en un balance de
>
conjunto perdonársele a un pueblo...
¿Perdonar qué, Friedrich, cacho-nazi? ¿qué?
>
...que, no sin culpa de todos nosotros, ha tenido la historia más
dolorosa
>
entre todos los pueblos y al que se deben el hombre más noble (Cristo)
[¡],
Ya he tenido bastante: este estúpido texto, que podría haber compuesto un tonto, parece en realidad una burla repleta de guiños anticristianos y antisemitas ilustrados tipo Voltaire.
>
...el sabio más íntegro (Spinoza), el libro más influyente
y la ley moral más
>
eficaz del mundo. Además: en los tiempos más oscuros de la
edad media,
>
cuando la capa de nubes asiática se había extendido pesadamente
sobre
>
Europa, fueron los librepensadores, eruditos y médicos judíos
los que
>
sostuvieron el estandarte de la ilustración y de la independencia
espiritual
>
bajo la más dura coacción personal, y defendieron a Europa
contra Asia;
>
no es a sus esfuerzos a lo que menos ha de agradecerse que finalmente
>
pudiera alzarse con el triunfo una explicación del mundo más
natural, más
>
conforme a la razón y en cualquier caso no mítica, y que
no se rompiera el
>
anillo de la cultura que ahora nos liga con la ilustración de la
antigüedad
>
grecorromana. Si el cristianismo ha hecho todo por orientalizar Occidente,
>
el judaísmo ha contribuido esencialmente a occidentalizarlo una
y otra vez:
>
lo que en determinado sentido significa tanto como hacer de la
>
tarea y la historia de Europa una continuación de las griegas."
Y ese afán occidentalizante, según Nietzsche, ha hecho merecedores a los judíos del 'derecho' a vivir en Europa, junto con los auténticamente 'occidentales'. Europeos, alemanes, permitid graciosamente que los hebreos permanezcan en la nueva Europa, que se [o 'nos'] lo han currado", viene a decir... Como si Europa no tuviera desde su propia creación --y por 'culpa' del judeo-cristianismo-- la mitad de su alma semita, es decir, oriental.
> _Humano, demasiado humano_ #475
Obra de la que ni sospechaba que fuera tan mala; al menos a juzgar por este fragmento, cuya lectura constituye un puro ejercicio de espeleología mental. Qué conceptos más reaccionarios y periclitados: con pensadores así, quién necesita cavernas... Y que estas simplezas y majaderías sean las que encandilan y 'envalentonan' a los pardillos del eterno COU.
>
Es un texto significativo de la idea nietzscheana de "la Gran Política",
que
>
él entiende como unificación de Europa y la superación
de ll lógica de las
>
nacionalidades. Repara en expresiones como "raza mixta" y en el efecto
que
>
podrían haber causado en cualquier nazi, Hitler incluido, si de
verdad leído
>
a Nietzsche, en lugar de prostituir su obra. Además es un fragmento
>
sumamente explícito, mucho más que los que cita Vidal, y
que se si hubiera
>
tomado la molestia de leer habría acusado a Nietzsche de otras cosas
menos de
>
antisemitismo.
Y tanto
que es explícito, como que si lo lee Vidal lo incorpora a su libro.
Éste no es un texto racional ni avanzado, ni superador de atavismos,
ni de nada: lo que has traído aquí de Nietzsche, además
de flojo por su dudosa calidad, es una exaltación de lo más
irracional y cutre que habita en el ser humano: la estirpe, la pura 'nobleza
baturra', por muy "europea" y "occidental" con que se pinte (te caes con
todo el equipo si crees que es esa Europa profunda, infantilmente satisfecha,
endógama y blindada frente a las 'nefastas influencias de Oriente'
es la Europa con la que soñaron Monnet y Schuman; por suerte para
los europeos de hoy).
Además
de adolecer de un estilo romo y de una pobreza expresiva que desmiente
el "prestigio" de escritor seductor con el que se pretende adornar a ese
badulaque de Nietzsche, si este texto lo llega a leer el penco de Hitler
lo pone en un marco en el búnker de la cancillería, para
entretenerse y llenarse con más
pájaros
su torpe cabeza de aserrín.
>
Otra muestra es su artículo donde explica la ruptura con R. Wagner.
>
("Nietzsche contra Wagner")
>
>
"Ya en el estío de 1876, precisamente en la época de la primera
solemnidad
>
de Bayreuth, me despedí interiormente de Wagner. Yo no puedo soportar
nada
>
equivoco: desde que Wagner se encontró en Alemania condescendió
poco a poco
>
con todo lo que yo desprecio, incluso con el antisemitismo...
Ya te digo que el antisemitismo de Nietzsche es un antisemitismo ilustrado, como lo era el de Voltaire. Me juego lo que quieras a que Voltaire, por idénticas cuestiones de carácter, tampoco soportaría a los antisemitas declarados. Ya sabes, ellos no se mezclan...
>
Fué entonces, efectivamente, el momento de despedirme: bien
pronto tuve la prueba.
>
Richard Wagner, aparentemente el más victorioso, pero, en realidad
un decadente
>
desesperado, se prosternó bruscamente, desvalido y quebrantado,
ante la cruz
>
cristiana... ¿No tuvo entonces ningún alemán para
este horrible espectáculo
>
ojos en la cara y compasión en la conciencia?
"Ningún alemán", kein Deutscher, ¿pero tú entiendes el sentido en el que se ha dicho desde hace un siglo esta nefasta expresión y otras por el estilo? "Alemán" como 'puro', 'noble', 'fuerte', 'genuino' frente a la enervante (ver el verdadero significado de este adjetivo) contaminación extranjera -la venganza suprema de Israel- que supone la cruz, símbolo primordial de la fe en Jesucristo.
> ¿Fui yo el único que sufrió por esta razón?
Y esta pertinaz y grosera apelación romántica a la exaltación del sentimiento del único "buen alemán" presente... Ni Arzallus lo mejora; claro, él no es Nietzsche...
>
En suma: el acontecimiento inesperado arrojó sobre mí, como
un relámpago
>
de claridad sobre el lugar que yo había abandonado, y también
aquel
>
estremecimiento póstumo que experimenta todo hombre que ha corrido,
>
sin saberlo, un enorme peligro. Cuando yo continué mi camino, temblaba;
>
algún tiempo después caí enfermo, más que enfermo,
"cansado", cansado de la
>
intolerable desilusión de todo lo que a nosotros, hombres modernos,
podía
>
aún entusiasmar: de la fuerza, del trabajo, de la esperanza, de
la juventud,
>
del amor prodigado por todas partes; cansado de la náusea, de
toda la
>
mentira idealista y del reblandecimiento de conciencia que de nuevo habían
>
conseguido la victoria sobre uno de los más valientes; cansado,
por último,
>
y no fué éste el menor cansancio, de la tristeza de una implacable
sospecha:
>
la de estar ya condenado a desconfiar profundamente, a estar más
>
profundamente "solo" que antes. Porque yo no tuve conmigo a nadie más
que a
>
Richard Wagner... Yo fui siempre condenado a tener a mi lado alemanes...
"
Lástima que no hubiese estado cerca la cineasta oficial del Reich, Leni Riefenstahl, para filmar a Nietzsche en esos momentos de intenso y desengañado temblor místico... Le habría servido como inmejorable escena-prólogo para su "Triunfo de la Voluntad"...
>
Y para acabar, otra de cartas.
>
>
3 de enero, a Meta von Salis:
>
>
"El mundo está radiante, pues Dios está sobre la Tierra.
¿No ve usted cómo
>
se
>
alegran todos los cielos? Yo acabo de tomar posesión de mi imperio,
arrojaré
>
al Papa a la cárcel y haré fusilar a Guillermo, Bismarck
y Stöcker".
>
>
Cómo califica Nietzsche a estos hombres puede verse en el "post
scriptum" de
>
la la carta que dos
>
días más tarde envía a Jacob Burkhadt:
>
[...]
>
>
"El resto, para la señora Cósima... Ariadna... de vez en
cuando hago algo de
>
magia.
>
Hice encadenar a Caifás: el año pasado también los
médicos alemanes me
>
crucificaron con persistencia. Suprimidos Guillermo, Bismarck y todos
los
>
antisemitas.
>
Puede usar como quiera esta carta, con tal de que no me rebaje en la estima
>
de los basilienses."
>
>
A mí me parece claro que las referencias de Nietzsche al antisemitismo
y la
>
repulsión que siente por el mismo son demasiado tranparentes como
para que
>
pueda dudarse de él en ese sentido, por lo que se hace necesaria
una albor
>
de acomodación y contextualización de otros fragmentos como
los que propone
>
Vidal, mucho más contaminados de retórica y más crípticos.
Qué cosas: a mí me han confirmado más si cabe (incluidos los desprecios a Bismarck y al Kaiser). Haría falta trascender la epidermis: profundizar un poco más en la evolución del antisemitismo y de su sustrato ideológico, especialmente en sus textos más sutiles, no los tópicos y burdos que citamos siempre como los Protocolos... o el Mein Kampf.
>
Por cierto, otro de los blancos de Nietzsche son los alemanes, la cultura
>
alemana y el Reich alemán del Kaiser y de Bismarck. Y ello desde
que
>
fulminara a David Strauss [*] y su tesis de que el triunfo bélico
contra
>
Francia y la consiguiente unificación alemana habían sido
una victoria no
>
sólo de las armas sin también de la cultura alaemana sobre
la francesa. La
>
respuesta de Nietzsche --que llega frecuentemente hasta la crueldad respecto
>
a Strauss-- es que la cultura alamena nunca había sido tan decadente
como lo
>
había llegado a ser tras esa victoria militar [**] y que, en ese
caso, la
>
superioridad bélica apenas podía disimular la bancarrota
cultural de
>
Alemania, de la que Strauss era, además, un ejemplo.
>
>
[*] El mismo Strauss que mantiene una polémica con E. Renan a propósito
de
>
"qué es una nación" y que hace gala de un nacionalismo "a
lo Herder".
>
>
[**] Nietzsche sigue también a Goethe cuando lamenta de la ventaja
cultural
>
que Francia lleva a Alemania.
¿Y
qué esperabas? Él profesa la gran mística de la regeneración.
En el peor sentido de esta palabra.
26 Abr 2000
El
cristiano es sólo un judío de confesión "más
libre".
(Friedrich
Nietzsche, El Anticristo,
44)
Te dije, B., que para nada te arrendaba la ganancia de esa cruda e ingrata tarea que has cargado sobre tus espaldas de tener que defender a Nietzsche de los dedos que insistentemente le señalan como proto-nazi, proto-fascista (Mussolini tampoco dejó nunca de declarar lo influido que se sentía por el autor alemán) y antisemita. Y hay que ver cuánta razón tenía... Seguidamente vas a ver cómo no es César Vidal el único que, según tu expresión, "descontextualiza" al filólogo, al parecer, con el supuesto fin de poder llevar así el agua al molino de sus ideas preconcebidas (además de con el propósito nunca confesado de ir de original...).
Te invito
a leer un párrafo de la obra ya clásica de un autor británico
que nada tiene que ver con Vidal, prácticamente en ningún
sentido: me refiero al escritor Paul JOHNSON
y a su señera obra Historia del
Cristianismo (1976, pero que yo leo
en la edición de Javier Vergara Editor, Buenos Aires 1999):
(Paul Johnson, op. cit., págs 58 y 59)
Las
afirmaciones ideológicas de Nietzsche y las
cámaras
de gas de Auschwitz, Treblinka y Sobibor
se
hallan unidas por una línea recta y directa.
(César
Vidal, El legado del cristianismo en
la civilización occidental)
1 May 2000
H. escribió:
>
¿Por qué no te preocupas de leer un poco a Nietzsche? En
"La Gaya Ciencia"
>
hay explícitamente textos antirraciastas y antinacionalistas. Lo
que supone
>
un enemigo de Nietzsche es la moral judía, no su raza: la moral
del cordero
>
del débil, del mediocre, del cristiano.
>
Lo puedes entender un poco mejor si tienes suficientes neuronas como para
>
leer "La Genealogía de la Moral" y entenderla.
Ya, ya... Idénticas "neuronas"
que los neonazis europeos. Que han celebrado con los mismos fastos los
centenarios de Wagner y de Nietzsche, siendo como fueron aparentes adversarios.
Y así llevan casi un siglo: por algo será que les gustan
tanto a todos esos 'viriles y puros raciales', no a los mediocres cristianos.
Porque esos débiles seguidores del rabino Jesús son los únicos
que, en su supuesta mediocridad, se han mojado y se mojan el culo -hasta
dar la vida por decenas cada mes- por dar la cara por los pobres, los marginados,
los hambrientos, los condenados... Venga ya, corderos débiles. "Por
sus frutos los
conoceréis". Y los frutos
benéficos y humanistas de las doctrinas nietzscheanas, están
por ver... Nadie sabe, nadie contesta. Hoy en día en nuestra Europa,
Nietszche y sus escritos rezuman más antigüedad, orín,
óxidos y moho que los pergaminos de Qumrán, colega. Al menos
para la gente asqueada de violencias y segregaciones y con la cabeza metida
en el siglo XXI.
>
Todo el mundo cita a Nietzsche y es nietzscheano o antinitszscheano desde
>
la más tierna infancia. Casi nadie ha leído ni un sólo
texto suyo, y eso que
>
son terriblemente agradecidos a la lectura lúcida.
>
Es el mismo fenómeno de transmisión ágrafa, ruda,
pobre y débil de las
>
creencias sectarias (o religiosas, como se les llama cuando adquieren
>
cierto poder)
>
Por el silencio de los idiotas.
Qué gracia me hace que digas esto. Tú no has aportado texto de Nietzsche alguno, sino que dices lo que a ti te pide el cuerpo. En cambio mis mensajes abundan en textos largos y con contexto. ¿Por qué no aportas un buen texto en el que quede claro ese 'bodito' espíritu antirracista del querubín de Nietzsche?
Venga, ¿qué temes,
hombre libre de muncha sapiencia, potencia y esencia? ¿que
te analice cualquier texto que envíes y que resulte que es un cóctel
antisemita, reaccionario, infumable y cutre como los que -con toda su buena
voluntad- han enviado otros contertulios que decían lo que tú?
3 May 2000
H. escribió:
>
A nadie hay que imponerle ninguna lectura. Pero, ¿Por qué
lanzar al grupo un
>
mensaje cuyo único objeto es exponer un criterio sobre un autor
del que se
>
reconoce no haber leído nada?
>
>
Desde luego hablar de Nietzsche como de un filósofo mediocre es
de
>
tertuliano cutre que no ha leído a Nietzsche ni sabe demasiado de
Filosofía
>
ni de dónde están los cimientos del pensamiento del siglo
XX. Decir que no
>
es un filósofo es posible, si se argumenta bien, pero entonces debemos
>
"expulsar" del mundo de la Filosofía a Hume, Heráclito, sofistas,
cínicos,
>
Feyerabend, etc...
>
Los Nazis se declaraban seguidores de Nietzsche... Estupendo. Pero debes
>
saber que el 90% de los pensadores más citados del siglo XX también
parten
>
del pensamiento nietzscheano llegando muchos a auténticas farsas
>
intelectuales (Deleuze, Foucault,...).
>
Insisto en que Cristo era Franquista y Pinochetista, pues así lo
decían los
>
fundadores de estas analfabetas dictaduras.
>
Mi forma de pensar está bastante lejos (salvo en lo estético,
aunque es
>
difícil dividir en partes el pensamiento del gran alemán)
de la de
>
Nietzsche, pero negarle grandeza (sobre todo viendo el tipo de textos que
>
se utilizan para argumentar en este grupo) me parece atroz.
>
Las tertulias de la radio han conquistado ya demasiados cerebros.
En efecto, yo de Nietzsche sólo he leído fragmentos y análisis a lo largo de mi vida. No me importa confesarlo. Pero tengo cultura y eso me da olfato y multiplica mi intuición: Llamaba la atención que a aquel hombre, incapaz de matar un pájaro, lo llevaran esposado, mientras los demás deportados caminaban sin ataduras. El escribiente de la comisaría, que era armenio, pudo averiguarlo. Vio los papeles de la acusación, que decían en turco: "por ser instruido, puede perjudicar a la nación". (Garabet Tekirián, extraído del libro de J. A. Gurriarán, La Bomba).
Y ahora sí que te voy a exponer mi criterio, no el de César Vidal. Sólo puede existir una razón por la que en ciertos ambientes conserve tanto prestigio un autor capaz de prefigurar los horrores y el mundo de pesadilla que prefigura el pensador de Rökken. Por mucho menos se ha condenado a un ostracismo de decenios y al silencio más hermético al consumado poeta que fuera Ezra Pound. Y esa única razón a la que me refiero estriba simplemente en que hay una minoría culturalmente influyente que odia irracionalmente al cristianismo tanto o más que lo odiaba Nietzsche, que convirtió esa inquina ciega y absurda en el eje primordial de su obra. Sólo por sentirse unidos a esa [sin]razón suprema, por conectar profundamente con los bramidos anticristianos del aquel gran fracasado que proyectaba en Cristo su fracaso, esa minoría pacta con el Anticristo la venta de su misma alma, que luego en público se pretende "humanizadora, igualitaria y progresista".
Total para qué. Para
que un autor lúcido, clarividente y de máximos como fue Papini
acabe revelándonos lo que todos nos tememos, a saber: que esa obsesión
nietzscheana por Jesucristo a duras penas esconde una impotente, profunda
y unitiva pasión por el "Rabbí" a la que, por lo que tenía
precisamente de radical y de desnuda, el prusiano nunca supo dar cauce:
NIETZSCHE:
Estás en lo cierto. La muerte, como
sabes, revela todo el hombre a sí
mismo.
Toda mi guerra contra los cristianos -no, cuidado, contra Cristo- sólo
fue
el rencor, la quemadura, el dolor de una atroz desilusión.
Mi
alma era naturalmente cristiana. Tan profunda y espontáneamente
cristiana,
que
no pudo encontrar su patria en ninguna de las Iglesias que se gloriaban
de
cristianas.
La romana y la oriental eran, o me lo parecieron, hospicios
recargados
de estucos polvorientos y barrocos para refugio de almas somnolientas
y
retorcidas; la protestante era una tempestad helada, un pietismo debilitador
o
desvanecido.
Todas y cada una de las cosas rechazaba a mi ánimo delicado y
ardiente
de aquellas catacumbas convertidas en caballerizas de jumentos
cansados.
No pude soportar el horroroso tufo y buscar a Cristo bajo aquellos
enmohecidos
trapajos.
Hube
de alimentar y saciar mi alma cristiana fuera del Cristianismo, recurrir
a
los
sucedáneos y a los facsímiles, parecer adversario de los
cristianos para
permanecer
fiel a Cristo y, finalmente, para unirme al verdadero Cristo ponerme
de
parte del Anticristo.
Todo
mi pensamiento fue, así, la angustiosa persecución de un
Cristianismo
platónico,
de un Cristianismo sin Cristo, y, a veces, me encontré combatiendo
a
los
cristianos en nombre de principios que hubiera podido hallar, si no hubiera
estado
ciego por el asco, en el mismo Evangelio.
Mi
amor fati
no era más que la fórmula pagana de la resignación
cristiana; mi
superhombre
no era más que un ideal nacido de las síntesis entre la caballería
medieval
y la santidad católica; mi teoría del eterno retorno era
la subterránea
revancha
de mi anhelo de resurrección y de inmortalidad; mi aspiración
a la
santidad
y a la fuerza correspondía al genuino Cristo de los Evangelios que
da
la
salud a los enfermos, la voluntad a los débiles, la vida a los cadáveres.
Y,
sin
quererlo, fui semejante a los ascetas estudiosos que habían constituido
la
gloria
de la Iglesia: hombre de la renuncia, de la pobreza, de la soledad, de
la
pureza,
del sacrificio alegremente soportado, de las torturas serenamente
aceptadas.
También
aquel asceta buscaba desesperadamente a su Dios, un Dios conforme a su
espíritu
y a su sueño. Y no advertía que lo había dejado por
excesivo desdén
detrás
de mis espaldas. Escogí, al fin, a Dionisos, es decir, al Dios pagano
que
más
se parecía a Cristo, el Dios que es sacrificado y muerto por los
hombres, el
Dios
que otorga el éxtasis y promete la inmortalidad a sus fieles. Pero
la
imagen
de Cristo se sobreponía cada vez más a la de Dionisos y en
este duelo
interior
mi razón fue vencida y se apagó. Los últimos, los
extremos mensajes que
envié
a los hombres eran firmados ora por Dionisos, ora por el Crucificado.
Apenas
llegué a unirme indeciblemente con Cristo, todos los cielos se abrieron
y
no
pude sostener aquella implacable alegría y en torno a mí
hubo tinieblas, como
el
Viernes en el Gólgota. Ahora que había abrazado, por fin,
después de tantos
años
de espasmos, al Dios ciegamente abandonado y buscado, ¿qué
necesidad tenía
ya
de la inteligencia? Cuando surge el inmenso sol de los profetas, hasta
el
filósofo
sopla sobre la pobre lucecilla que iluminaba y consolaba su noche.
Lo
mismo que Pablo, fui cegado por el violento fulgor de la revelación
del
Hombre
Dios. El apóstol recobró la vista; mi razón quedó
deslumbrada para
siempre.
Pero hoy, redimido de la locura y curado de la muerte, puedo decir, por
fin,
a mi Cristo: También yo tuve mi crucifixión y soy digno de
vivir en Ti.
Pero
no te habría buscado tanto si no te hubiese abandonado, no te hubiera
hallado
si antes no te hubiese perdido.
Giovanni PAPINI, Juicio Universal, 1952.
30 May 2000
es.charla.religion; es.charla.politica.misc
Z. , a lo que ya he posteado
al respecto de la verosímil y visible linea que, parafraseando a
César Vidal, une la obra de Nietzsche con Auschwitz, Sobibor, Treblinka
o Majdanek, añade también este texto de El
Crepúsculo de los ídolos (lo cita -y no le
queda más remedio que entristecerse por ello- el prof.
José Mª Valverde):